Mitos
de las cajas automáticas
A
medida que va avanzando el tiempo, también la tecnología
en los autos va mutando, y es en ese preciso momento cuando
comienzan a aparecer algunas controversias en cuanto a
qué es mejor y peor. Aquí nos vamos a encargar
de las cajas automáticas y sus mitos populares.

• Aumentan el consumo de combustible: realizan el
cambio en el momento justo.
• No bajan cambios para adelantarse: todas las automáticas
bajan cambios para adelantarse.
• No sirven para el barro o la nieve: estas cajas
permiten que uno elija en que cambio avanzar, mientras
que con las manuales sólo se pueden arrancar en
primera.
• No sirven para remolcar: se puede remolcar, en
tanto que los manuales tienen las instrucciones para hacerlo
con seguridad.
• Se rompen y no se reparan: no se rompen fácilmente
y en su defecto hay talleres especializados, sin contar
con los services oficiales.
• Hay que aprender para poder manejarla: es cuestión
de costumbre. Simplemente hay que dejar el pie izquierdo
en el lugar correspondiente, para evitar la tentación
de querer frenar con el mismo.
• No pican: no mantiene las ruedas patinando como
las manuales, pero si se acelera lo suficiente, arrancará
por delante de varios.
• Hay que poner NEUTRAL en los semáforos:
poner en Neutral solo sirve para gastar el mecanismo de
la palanca, es decir no hay que hacer nada. Se circula
y se detiene en D (drive)
• Hacer cambios a mano las arruina: no hay ningún
impedimento para usarlas manualmente.

Usar las cajas automáticas es muy fácil,
cuando se suelta el acelerador, la computadora detecta
que el motor revoluciona lo suficiente como para hacer
un cambio. Es ahí, cuando comienza el funcionamiento
de un sistema mecánico que produce que el engrane
de la transmisión encaje con el de la caja. De
esta manera, los dientes de los engranes se mantienen
alineados y así, el movimiento de los dos es el
óptimo para transmitir las fuerzas de las ruedas.